
Miles de chihuahuenses y mexicanos llegaron por su propia voluntad a decir algo muy claro: cuando hay alguien que sí combate al crimen, que sí gobierna con resultados y que no se dobla ante nadie la gente lo defiende.
No fue un evento. Fue una declaración.
Mientras otros negocian con la delincuencia, Chihuahua tiene una gobernadora que le hace frente. Y el sábado, miles vinieron a decirle: no estás sola.
Gracias a quienes estuvieron y a quienes nos acompañaron desde cada rincón del país. La esperanza no se rinde. Nace de la gente que se cansa de la impunidad, que elige la valentía sobre el miedo y que sabe que lo correcto vale más que lo conveniente.
Cuando Chihuahua da un paso al frente, lo hace por todos. Y apenas empezamos.

¿Te gusta esta página?